Nuestros principios tácticos se concretan en cada momento de lucha o confrontación de forma variada, diversa y decidida por sus protagonistas. La asamblea anarquista nunca criminalizará ni se distanciará de ninguna de ellas. Siempre estará en solidaridad con ellxs. No dejaremos a nadie solx.
Lo que
Nos Gusta
Horizontalidad
Al aspirar a una sociedad libre de jerarquías y autoridad, las relaciones entre nosotras no pueden ser sino horizontales. Entendemos la horizontalidad como aquella forma de comunicarnos y tomar decisiones que se rige por los principios de libertad, igualdad, solidaridad y apoyo mutuo, así como el tratamiento claro y transparente de toda información que como colectivo manejamos. La horizontalidad para nosotrxs es una cuestión ética que trasciende al asamblearismo. Aunque el consenso en asamblea sea nuestra forma habitual de decisión, dejamos margen a la espontaneidad cuando la situación lo requiera, siempre que se respete nuestro principio de negación a cualquier tipo de jerarquías formales e informales.
Intensificación del conflicto permanente
Entendemos que la paz social traída por la socialdemocracia es una fuerza legitimadora del sistema liberal que intenta esconder todas las miserias que genera la guerra de clases y el sistema capitalista. Por ello, apostamos por darle permanentemente luz a los conflictos sociales, ponerlos de manifiesto y mantener una lucha frontal contra el poder que los genera. Por todo ello, hablaremos siempre de guerra social para referirnos a la realidad politica y social en la que nos vemos envueltas.
Conflicto permanente significará pues, mantener la tensión contra quienes explotan y someten, generando momentos de intensificación que puedan dar lugar a desbordes que supongan una verdadera desestabilización para el poder. Es decir, apostamos por agudizar las luchas de una manera radical que no deje dudas de quien es el enemigo, sin miedo al conflicto ni a la confrontación.
Acción directa
Mediante la acción directa damos respuesta a los problemas sin intermediarios, sin pasar por los cauces institucionales que estancan la lucha, la fagocitan o directamente la reprimen. No creemos en demandar peticiones a aquellos que ostentan el poder, queremos destruir ese poder. Si deseamos conseguir algún cambio, la mejor forma es la de ponerlo en marcha de manera autoorganizada y comprometida, sin exigir nada a las instituciones. Despreciamos la ley y la judicatura del estado, sus organismos de mediación y todo aquello que se interponga entre quienes ejercen la opresión y quienes la reciben. Concebimos nuestras acciones al margen de partidos políticos, sindicatos institucionalizados y reformistas y demás organizaciones que se nutren de las estructuras opresivas del estado y capital. Defendemos la acción directa ofensiva y de defensa como táctica oportuna contra cualquier institución, símbolo o actitud autoritaria, de control y de dominación.
Propaganda por el hecho
Entendemos que desarrollar nuestras acciones acordes a nuestros principios es la mejor propaganda para difundir nuestros ideales anarquistas. Abrazamos la propaganda por el hecho como uno de los métodos para transmitir nuestra ética y nuestras ideas a través de acciones rupturistas y contundentes que rompan con la falsa e impuesta paz social.
Contra-cultura
Creemos en la contra-cultura libre, accesible y autogestionada como respuesta a la cultura de masas que reproduce los valores del sistema capitalista. Vemos con preocupación el consumismo imperante en las ofertas de ocio que encontramos en nuestra ciudad y en la esfera digital. La contra-cultura nos permite crear espacios alternativos, de reflexión y de lucha, dando voz a las disidencias.
Defendemos y promovemos la creación de contra-cultura libertaria, ácrata y anti-autoritaria como medio que nos permita imaginar y construir un mundo nuevo fuera de la cultura hegemónica. Difundimos literatura, música, escritos, cine, radios y ateneos libertarios que transmiten en sus creaciones la visión de la anarquía.
Federalismo
Apostamos por coordinar las herramientas, ideas y prácticas de lucha desde abajo hacia arriba, partiendo de los individuos y llegando a ampliar los espacios de coordinación. Esto significa que defendemos la federación como organización voluntaria, que funciona de forma horizontal, sin jerarquías y sin representación, de forma que nadie pueda estar por encima de nadie y permita, mediante la libertad, alcanzar acuerdos para la transformación social. Los diferentes grupos que formen una federación son libres de unirse o separarse de ella.
Consideramos el federalismo como un aspecto clave para el funcionamiento del anarquismo social.
Libre asociación
Entendemos que organizarse sólo tiene sentido cuando se hace en igualdad, desde la libertad de unirse y con la libertad de separarse. Lo hacemos de forma horizontal, sin jearquías ni representantes, participando de forma activa, libre e igualitaria en la toma de decisiones, combinando el compromiso con los acuerdos y con la libertad personal de cada unx.
Afinidad
Contemplamos entre nuestras tácticas la organización en torno a la afinidad que exista o pueda existir entre compañerxs que poseen conexión o proximidad en sus planteamientos, se conocen bien y se juntan y participan en una lucha concreta, acción o conflicto/s. Esto se materializa en la existencia de grupos de afinidad entre una de sus formas de accionar.
Internacionalismo
El capital traspasa todas las fronteras y campa a sus anchas por todo el planeta. El estado y los nacionalismos oprimen y dividen artificialmente a los pueblos. El sistema de opresión capitalista y los estados nación como sus garantes, van adquiriendo cada vez más potentes lazos de colaboración entre ellos. Ante esto, la lucha internacional contra el capitalismo y los estados que lo sostienen, se hace cada vez más necesaria.
Apostamos por que este ideal práctico del internacionalismo, característico desde el nacimiento del movimiento anarquista, vuelva a tener la importancia que merece. El principio de solidaridad para nosotrxs se refleja también en estos lazos internacionales.
Lo que
No nos Gusta
La no violencia
Nos enfrentamos a la no-violencia como ideología del poder y de quienes asumen los marcos propuestos por las democracias liberales, ya que controla la rabia y limita la potencialidad de las personas oprimidas, apaciguándolas, y beneficiando directamente al estado al desarmar a su posible oposición. Rechazamos por tanto el hipócrita discurso de la no violencia ya que asienta el monopolio del uso de la violencia por parte del estado, a través de la cual mantiene su poder e impone su dominación.
Reformismo
No creemos en el reformismo, entendido como una posibilidad real de transformar una sociedad marcada por la opresión y la desigualdad de la mano del estado. Tampoco nos gusta la política de las demandas clásica de los movimientos de izquierda integrados en el sistema democrático. Estamos convencidxs de la capacidad total del sistema capitalista de apaciguarlas a través de las vías socialdemócratas.
Como anarquistas buscamos un cambio estructural, por lo que debemos establecer nuestra agenda propia fuera del discurso de quienes ostentan el poder y fuera del marco legal de sus instituciones. Queremos establecer objetivos propios desde una perspectiva revolucionaria y de emancipación.
Entrismo
Rechazamos el entrismo, táctica política consistente en militar de forma opaca, sin decir intencionadamente donde se milita, en frentes de masas y colectivos más amplios dedicados a luchas específicas con el objetivo de cooptar miembrxs para la propia organización, y de ejercer influencia y control en las decisiones de estas asambleas.
Rechazamos frontalmente a aquellos colectivos con este tipo de prácticas y que ocultan su militancia. Apostamos por ir de frente, con transparencia, confiando y siendo coherentes con nuestros principios, tácticas y finalidades.